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Tarifas aéreas: adiós a la simplicidad

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  Qué simple era volar entre las islas en mis primeros viajes a Polinesia. Había una aerolínea chiquita, Air Tahiti, que volaba entre Tahiti y Moorea cada 30 minutos. No se requería reserva. Era casi como abordar un taxi colectivo. ¿La tarifa? Una sola, cualquier día, en cualquier horario. A otra treintena de islas volaban los aviones Fokker de Air Polynésie. Las tarifas eran de punto a punto. Si uno agregaba otra isla, se sumaba el valor del tramo adicional y listo. Simple. Práctico. Pero los Fokkers consumían demasiado combustible y Air Polynésie perdía plata. Fue reestructurada en 1986, en enero de 1987 cambió su nombre a Air Tahiti (la empresa que ya existía con ese nombre pasó a llamarse Air Moorea) y adquirió eficientes aeronaves ATR-42. En octubre de 1987 sobrevino el primer cambio tarifario. A las tarifas punto a punto se agregaron las llamadas Tahiti Air Pass. Por una tarifa fija (USD 236), podía uno viajar entre Tahiti, Moorea, Huahine, Raiatea, Bora Bora y regreso a Tahi...

Nostalgia de los "trucks"

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Echo de menos los trucks . Fueron durante años el medio de transporte público de Tahiti. Eran camiones con caja de madera adaptada para transportar pasajeros. No tenían puerta. Se subía por una abertura en la parte posterior, que en los años ochenta o noventa, no recuerdo bien, se cambió por seguridad al costado derecho. El pasajero decidía si pagaba al subir o al bajar. Los trucks eran espejos de la vida polinésica. Rostros gauguinescos se sentaban en bancas estiradas a lo largo de los costados y charlaban y liaban cigarrillos y de repente rasgueaban un ukelele y a veces se ponían a cantar. Había trucks pequeños (unos 20 pasajeros) para los recorridos cortos. En los trucks mayores, esos con capacidad para casi 50 pasajeros y que continuaban pasado Arué y Punaauia, una tercera banca corría por el medio y los bultos grandes se cargaban sobre el techo. No tenían horario fijo. El conductor, a veces una mujer, era el dueño del vehículo. Todos los trucks llegaban al mercado de Papeete y...