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Punta Venus y la bahía Matavai

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  Es playa concurrida, pero pocos son turistas. No hay hoteles cerca. Estoy en la lengua de tierra llamada Punta Venus, en su orilla oeste, en esta playa de arena negra por la que caminó Samuel Wallis, el primer europeo que arribó a Tahiti (1767), y luego James Cook en varios viajes, y Bligh y los amotinados de la Bounty, y que vio desembarcar en 1797 a los primeros misioneros protestantes, quienes aniquilarían la religión y muchas costumbres tahitianas. La playa es de las mejores de la isla (aunque la vara en Tahiti no es alta). El agua es de un azul pizarra común. Lo vistoso está en el paisaje de montañas a la izquierda, donde la vista alcanza, en días claros, hasta la corona de rocas del monte Diadème, y en la isla de Moorea enfrente, también escarpada, por donde el sol se desploma al final del día y pinta el cielo de rosas y anaranjados que se reflejan en el agua. Un arrecife mar afuera —lo evidencia la línea blanca de rompientes— protege en parte la playa, pero tiene una abert...

Tiburones de Tahiti

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  En Polinesia Francesa no es necesario bucear para nadar con tiburones. Están por todas partes. En Moorea se dejan ver en un bajo arenoso hasta donde también llegan rayas. Son los tiburones de punta negra, pequeños (alrededor de un metro de largo), vivaces, inofensivos y los más abundantes en estas islas. Tanto que también hay excursiones a su encuentro en Huahine, Tahaa y Bora Bora. En las islas Tuamotu —cualquiera— es habitual ver en la orilla tiburoncitos del tamaño de sardinas deambulando en aguas incoloras de tan transparentes que son. Ya de bebés su mirada inspira recelo. La excursión al encuentro de tiburones en Bora Bora es única porque ocurre afuera del arrecife. Uno flota en aguas hondas y muy azules, aunque de notable visibilidad. Predominan los gráciles y nunca quietos tiburones de punta negra, pero hacia el fondo se mueve remolón un cuerpo mucho más macizo, de color jengibre y nariz corta. Tendrá unos 3 metros de largo. De a poco —la parsimonia del poderoso—, muy de a...

El jardín de coral de Tautau

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  Me impulsa suavemente la corriente. Floto a la deriva en el arrecife noroeste de Tahaa. Floto en lo que por estos lados llaman hoa , una corriente de agua de mar que pasa por encima del arrecife y fluye entre dos islotes hacia la laguna interior. Es agua transparente. Los corales parecen tan cercanos que asusta rasmillarse. Coral sano, coral beige, coral marfil, ocre y violeta también. Algunos parecen coliflores y hojas de lechuga, otros, cerebros sumergidos, candelabros, y unos blandos y flexibles, bosques de dedos verrugosos. En los que semejan cornamentas encuentran refugio unos peces negros, estrechos como monedas. Avanzo por un mundo en que oigo solo mi respiración. A mi derecha —no lo veo porque mi cara permanece bajo el agua— se prolonga el islote Tautau, en cuya ribera interior alguien acertó a construir el hotel Le Tahaa. A mi izquierda —tampoco lo veo— el islote se llama Tutae y por ahí acceden al jardín de coral quienes no se hospedan en Le Tahaa. Me deslizo sobre un m...

Tarifas aéreas: adiós a la simplicidad

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  Qué simple era volar entre las islas en mis primeros viajes a Polinesia. Había una aerolínea chiquita, Air Tahiti, que volaba entre Tahiti y Moorea cada 30 minutos. No se requería reserva. Era casi como abordar un taxi colectivo. ¿La tarifa? Una sola, cualquier día, en cualquier horario. A otra treintena de islas volaban los aviones Fokker de Air Polynésie. Las tarifas eran de punto a punto. Si uno agregaba otra isla, se sumaba el valor del tramo adicional y listo. Simple. Práctico. Pero los Fokkers consumían demasiado combustible y Air Polynésie perdía plata. Fue reestructurada en 1986, en enero de 1987 cambió su nombre a Air Tahiti (la empresa que ya existía con ese nombre pasó a llamarse Air Moorea) y adquirió eficientes aeronaves ATR-42. En octubre de 1987 sobrevino el primer cambio tarifario. A las tarifas punto a punto se agregaron las llamadas Tahiti Air Pass. Por una tarifa fija (USD 236), podía uno viajar entre Tahiti, Moorea, Huahine, Raiatea, Bora Bora y regreso a Tahi...

Qué hacer en Rangiroa

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Rangiroa es el atolón más grande de las islas Tuamotu. Es un mundo anfibio de centenares de islotes que sobresalen apenas por encima del mar. Casi todos permanecen deshabitados, salvo el principal, estirado entre los pasos de Avatoru y Tiputa, y uno que otro en las proximidades. Casi todas las actividades ocurren en el mar. Dos excursiones cruzan la laguna interior, son parecidas y cuestan lo mismo (100 €). Una va a Lagon Bleu, donde aparece la postal perfecta de palmeras, coral y aguas turquesa; es un atolón en miniatura dentro del arrecife que le da forma a Rangiroa. La otra visita Île aux Récifs, islote del arrecife con fragorosos peñascos de coral petrificado, pero menos belleza visual. Una tercera travesía de día entero, a Sables Roses (150 €), me parece tediosa porque queda lejos y el trayecto repite y repite un mismo paisaje de islotes y palmeras (las playas de arena rosa, que le dan el nombre, sí son lindas). El nado con esnórquel es notable en Rangiroa. Asombra la cantidad y v...

Cómo llegar a Tahiti

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  El aeropuerto de Tahiti-Faa’a (símbolo PPT) es el único en Polinesia Francesa que atiende vuelos internacionales. Está ubicado a 5 km al oeste de Papeete. Once aerolíneas aterrizan ahí provenientes del extranjero. Desde Europa Salen vuelos de París. Demoran unas 22 horas en cubrir la ruta. Los de Air France (código compartido con Delta) y Air Tahiti Nui (código compartido con American, Air New Zealand, Air Alaska) hacen escala en Los Ángeles, y los de French Bee (código compartido con Air Caraibes), en San Francisco. Desde otras ciudades europeas, además de las opciones vía París, puede uno consultar conexiones con Delta y American vía Los Ángeles, y con United vía San Francisco. Desde Norteamérica Los vuelos desde Los Ángeles duran unas 8 horas. Los operan Air France, Delta y Air Tahiti Nui (código compartido con American, Air New Zealand, Alaska Airlines, Qantas, Air Calin). United Airlines y French Bee vuelan desde San Francisco; recorren la distancia en 8 horas y 30 minutos. ...